0

La vida nos pone enfrente lo que no queremos ver. Generalmente es muy prudente y sutilmente nos guiña el ojo, coqueteándonos, pero estamos tan enfrascados en nuestros temas y nuestra cabeza que muy pocas veces percibimos este mensaje. Acto seguido, de no prestar atención, la vida nos habla directamente y nos hace señas para ver si la volteamos a ver… y lo mismo. Después nos grita por nuestro nombre ya con más entusiasmo… muchas veces para levantar los hombros seguramente y pensar a sí misma… ¡sigue en las mismas! Finalmente, ya sin recato alguno, decide mandarnos una bofetada bien plantada para ver si así espabilamos y ponemos atención.

La terquedad que cada uno de nosotros exhiba en su fuero interno (algunos de nosotros tenemos post doctorado en terquedad), determinará qué tipo de anuncio sea el que escuchemos. Quizás muchas de las mejores enseñanzas en retrospectiva han venido con bofetadas, pero ese patrón de aprendizaje en sufrimiento es algo que también tenemos que empezar a desechar, pues de nada sirve. Optemos mejor por aprender, como digo yo, “en bonito”. Es decir, si logramos captar el coqueteo de la vida para ver el mensaje que nos envía, el aprendizaje seguramente será más llevadero.

El salón principal de Centro Adva Monterrey tiene ventanas hacia el centro de la plaza, que tiene forma de U, y que da directamente a tres locales que quedan frente a nosotros. A la izquierda, tenemos un local que vende y renta vestidos y ropa de lujo y que se llama VICTIM, y que orgullosamente ponen en su ventana, #wearvictim, tres años de aniversario. El local que le sigue, en medio, es un local recientemente renovado que se llama LE BILAN (balanza/equilibrio en francés), un spa que ofrece consultoría en nutrición. Y el tercer local a la derecha, es un local vacío que espera que lo renten y le den uso.

Esta semana que estaba practicando y que por las ventanas veía los tres locales frente a mí, no pude más que quedarme contemplando el profundo significado que veía desarrollarse frente a mis ojos, bien puesto en tres etapas definidas:

  1. Cuántas máscaras nos hemos puesto durante la vida (#wearvictim) para alimentar el papel de víctima en la vida, y las festejamos?

Nos abandonan los padres, las parejas no nos quieren, nos dejan o nunca las encontramos; no nos gusta nuestro trabajo, nuestra carrera, nuestra ciudad, no estamos contentos con lo que ganamos, estamos muy gordos o muy flacos, nadie nos quiere y somos muy desdichados. Somos víctimas de la contaminación, de la inseguridad, de los gobiernos corruptos, etc. Es muy fácil caer en una espiral deprimente en el que nos vamos enfocando en las cosas y aspectos negativos de las personas y realidad que nos rodea. Y en esa victimización formamos nuestra personalidad.

O es probable también que vibremos en la otra polaridad y nos convertimos en perpetradores, para entonces soltar nuestra amargura en los otros, o incluso convertirnos en nuestro peor verdugo. Al fin de cuentas es la cara de la otra moneda.

  1. Si no encontramos un balance y una nutrición apropiada (LE BILAN), es poco probable que podamos salir de esta espiral de sufrimiento.

Para poder tener una visión apropiada y ecuánime, tenemos que empezar a volcar la atención hacia dentro para empezar a ver qué hábitos mentales, emocionales y físicos son los que nos nutren, y cuales son los que nos intoxican. Ya hemos visto anteriormente que la gratitud, el estar consciente y agradecidos de tener un día más de vida, enfocarnos en agradecer este cuerpo y las bendiciones que tenemos en esta encarnación, y agradecer y apoyarnos en el cariño y amor de las personas cercanas a nosotros, es el mejor antídoto para empezar a contrarrestar esa negatividad interna. Es decir, se trata de vibrar en la frecuencia alta del amor, y empezar a dejar el miedo y el enojo detrás.

Asimismo, escuchar nuestro cuerpo para ver con qué lo estamos alimentando. En inglés el término “comfort food” se refiere a alimentos que proporcionan un valor nostálgico o sentimental al que los consumen, y generalmente tienen alto contenido calórico, o alto nivel de carbohidratos. Sabe rico en ese momento, pero al final no nos nutre y nos pone un curita en un lugar donde necesitamos una sutura. El poder empezar a vivir en equilibrio permite afrontar nuestras zonas de dolor que tenemos escondidas para poder empezar a trabajarlas y liberarlas eventualmente en amor. Y así también, al nutrir nuestro corazón/mente con alimento más sano, el cuerpo sentirá y seguirá ese mismo impulso.

  1. ¡La vida está esperando para que la coloreemos y le demos el uso que decidamos!

El saber que somos nosotros los que creamos el contenido de nuestra vida con nuestros pensamientos, palabras y acciones es sumamente emocionante. La realidad en el presente tiene un sinnúmero de posibilidades en las que puede desembocar, y nuestro libre albedrío determina precisamente qué ruta tomar. Mientras más las alineemos con el amor, la compasión y el despertar de conciencia, permitiendo que impacten de forma positiva todo lo que realicemos durante el día, más alegre y emocionante será dicho contenido.

Mantengamos despierta nuestra capacidad de asombro para poder ver que nada en el mundo es casualidad, sino causalidad. La palabra guru se traduce generalmente como “aquello que disipa la oscuridad”. Aprendamos a honrar y reconocer al guru en todo lo que vivimos y con todos los que interactuamos. Es hora de aprender en bonito captando las señales que nos manda la vida en su estado más sutil y amoroso, ver la magia en todo lo que nos rodea. Rindámonos al hecho de que todo tiene un fondo y una razón de ser que a veces escapa nuestro entendimiento. Y descubramos esa razón para poder crecer y avanzar en el camino.

Rafael Cervantes, marzo 2019

Sharing is caring!

Leave a Reply